Y la avaricia se instaló en su corazón

Sociedad de avaros, que son tan pobres que tan sólo tienen y les importa el dinero. Parece no existir ni una pizca de amor en su corazón, sobre todo cuando lees frases como "trabajadores que no sirven para nada" o que pagarles el salario mínimo es demasiado...no alcanzo a comprender cuanta ruindad puede llegar a albergar un corazón para realizar afirmaciones como esta.

¿Qué clase de mundo hemos creado en el que la compasión se deja a un lado, para dar paso a la posesión?. ¿Qué clase de mundo estamos creando en el que la vida humana se plasma cosificada...?...tanto tienes tanto vales, y si nada tienes, nada vales...

En que momento el corazón se volvió tan oscuro...como se puede llegar a firmar que un ser humano no vale para nada...

Todos los seres humanos estamos en este mundo con un propósito y una misión, todos estamos aquí para algo y servimos a un fin concreto. No es que "sirvamos" para algo, es que estamos aquí para servir a la propia vida, sin más, sin cuantificarla, cosificarla e intentar facturarla.

Cuanto no cambiaría el mundo si fuéramos capaces de ver en cada ser humano, esa "capacidad" que le hace ser "útil" a la propia existencia humana, sin más. Sin intentar convertir a cada individuo en lo que realmente no es, sin demonizar su existencia acusándole de no ajustarse a lo establecido por aquellos, que teniendo tanto miedo a descubrirse así mismos, prefieren atemorizar y subyugar al otro antes que adentrarse en los confines de su propia alma.

En qué momento la avaricia se instaló en el corazón de los hombres sin dejar paso a la luz y la esperanza. Cuesta trabajo pensar que esto pueda prolongarse durante más tiempo, peo parece que aún no hemos terminado de tocar fondo, antes de empezar a emprender el vuelo de nuevo, como  Ave Fénix.


Los motivos del Lobo

"...déjame en el monte, déjame en el risco, déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento Hermano Francisco, sigue tu camino y tu Santidad..."


Mi poema favorito. Desde que lo escuchara mucho tiempo atrás, cuando era una niña de boca de mi abuelo, no he dejado de pensar en la figura del lobo. Animal que me fascina.

¿Qué es ser lobo?, me pregunto muchas veces...

Me fascina este animal capaz de ser independiente, perteneciendo y defendiendo a la manda. Capaz de mirar profundamente y con tal intensidad que el universo entero se refleje en su mirada. Observarle contemplando su entorno como si albergara la sabiduría de toda la existencia vital, defender lo suyo con bravura pero sin saña, aullar haciendo vibrar a la naturaleza entera.

El lobo me inspira confianza, es noble y leal, capaz de defender lo suyo por honor, que no por codicia. Un ser amable y natural que tan sólo quiere vivir en paz y libertad disfrutando de su propia vitalidad.

¿Qué es ser lobo?, me pregunto...

La mayor parte de la veces hablamos de él de manera despectiva. Cuando decimos "ese es un lobo disfrazado de cordero...", le damos mayor confianza al cordero que al lobo, yo os digo que prefiero antes al lobo que al cordero, disfrazado o no. El lobo da la cara, viene de manera directa y se enfrenta a tí mirándote a los ojos, siento no poder decir lo mismo del cordero, que en cuanto te descuides te envestirá por detrás sin verlo venir.

¿Qué es ser lobo? me pregunto...

Ser sabio desde la visceralidad de la bestia...dejemos que el lobo hable y nos diga quienes somos.

La Contemplación del Instante

La vida es eso, un sólo instante. Un abrir y cerrar de ojos, que pasa fugazmente.

Contemplar ese instante fugaz con serenidad, atención y ecuanimidad, tiene su truco, y el truco se llama práctica. Practicar a cada instante la observación sostenida del instante, es la única manera que tendremos de darnos cuenta de que la vida esta ahí y nosotros participando de ella.

Si no lo hacemos así, tenemos la sensación de que la vida pasa corriendo ante nosotros, sin que podamos alcanzarla.

La Contemplación del Instante presente es el único camino hacia la Vida Plena y el sentir profundo de la misma.

Observar y sentir tu cuerpo a través de la respiración consciente.

Observar y sentir la vida a través de la atención sostenida de cada uno de los pasos que damos a lo largo del día.

Observar y sentir de manera consciente el aliento que inhalamos y exhalamos.

Observar y sentir los latidos de nuestro corazón siendo conscientes de estar vivos.

Observar y sentir cada trozo de comida que ingerimos, siendo conscientes de que nos alimentamos para vivir.

Observar y sentir la música que nos hace vibrar.

Observar y sentir, observar y sentir....

Respira, observa, siente, indaga, camina con atención...vive con dignidad la vida que te ha sido regalada.




Ensimismamiento

Nos pasamos gran parte de nuestra vida ensimismados, es uno de los grandes defectos del ser humano. Tenemos tal capacidad para vivir de espaldas a la realidad, que recreamos una realidad paralela con tal precisión que terminamos por creernos nuestras propias ensoñaciones.

En ocasiones es para nosotros tan duro hacer frente a lo que realmente ocurre u ocurrió, que preferimos elegir aquello que menos daño nos hace, fabularlo y meternos dentro como si fuéramos personajes de cuento.

¿Por qué tendemos a vivir ensimismados?, buena pregunta. La mayor parte de nuestra vida no apreciamos aquellos que la misma vida nos ha dado, deseando aquello que ha sido dado a otros. En otras ocasiones no nos han educado en apreciar y valorar aquello que nos ha sido dado, y la mayor parte de las veces actuamos de manera irresponsable pensando que aquello que ahora existe lo hará para siempre, sin darnos cuenta de que esa persona, ese momento y ese lugar también desaparecerá.

Afrontar la vida tal cual es, puede llegar a ser una de las hazañas más dolorosas.  No todo ocurre tal y como lo habíamos pensado, de hecho, me atrevería a decir que absolutamente nada ocurre tal y como lo habíamos pensado, y ante estas circunstancias tendemos a frustrarnos y a negar lo que irremediablemente ya es.

¿Cuantas veces no nos habremos dicho a nosotros mismos frases como: sí, lo entiendo perfectamente; no te preocupes lo tengo superado; sí, hace tiempo que lo asumí...? y en realidad ni lo habías entendido, ni lo habías superado, ni lo habías asumido; pero tú te dices a ti mismo que sí para no ver lo que tienes delante: A TÍ MISMO.

En plena era virtual, pensamos que la vida son esos pequeños "avatares"  que vamos construyendo a lo largo y ancho de todas las redes sociales. Ahora vivimos más ensimismados que nunca, pensando que nuestra vida, como si de una sitcom se tratara,  es eso que dejamos reflejado en facebook, twitter, instagram... 

La Vida es sencillamente la Vida, y esta no puede ser recogida en un instante y reproducida más tarde apretando un botón, la vida es aquello que se desvanece en nuestras manos, como si de arena se tratara, mientras estamos pendientes de que llegue un nuevo whatssap al que contestar.

Vivir ensimismado es fácil, de lo que no nos damos cuenta es de cuanto daño hace ese ensimismamiento a la propia existencia vital, aquella que más importa, la nuestra, compartida con otros seres que también vagan por el mundo ensimismados.