The Lord of the Ring o la Magia del Destino

En ocasiones la vida se hace oscura, insegura, impenetrable como una gran cueva lúgubre y oscura donde es muy difícil atisbar que de real o bello esconde el destino para regalarte. Te haces pequeñito, y acurrucado en un rincón, esperas que el milagro se obre y que la gran interrogante, que desde hace tiempo se posa sobre tu cabeza, se desvanezca y aflore de nuevo la señal que te guiará al siguiente paso en la Vida.

Y de repente, mirando en lo profundo del páramo oscuro en el que te encuentras, vislumbras en la lejanía a las Tres Reinas Magas, mujeres bellas y luminosas que te hacen entrega de tu propio destino, y sobre la interrogante posada desde hace tiempo en tu cabeza se posa la V de la VIDA...esa por la que tantas veces se ha brindado.

La oscuridad comienza a ser menos, aunque todavía la incertidumbre pese en las espaldas y atenace al corazón y al alma, sientes el renacer, la vitalidad, ahora las preguntas son otras...

Miras hacia el pasado y el presente y das las gracias, por lo que fue, por lo que es, por lo que te ha sido concedido y lo que no, por lo que se te ha mostrado y enseñado, incluso por lo que te ha sido arrebatado.

La generosidad de la Vida es infinita, pero más aún lo es la de las personas que quieres y te quieren y son capaces de señalar con sus recuerdos, sus anhelos, vivencias y almas lo que marcó la Vida en tí, y de lo cual tan sólo podrás desprenderte compartiéndolo generosamente con otros, como a tí te fuera otorgado.

Ahora queda esperar, y observar con atención...Demos una respiración profunda y focalicemos nuestra atención en la VIDA...