Las Prisas no son buenas consejeras

Decía mi abuela, que las prisas no eran buenas consejeras, y en mi caso añadaría también, que las prisas tampoco son buenas hacedoras, de nada.
Sin embargo estamos embarcados en un mundo donde todo se hace deprisa, rápido, sin parar a pensar y sin reflexión alguna.
Hacemos todo como si fueran "churros", ya no le ponemos alma a las cosas, no le damos ni su espacio ni su tiempo. Mi madre siempre dice que un buen cocido se hace a fuego lento, y es cierto, las cosas a fuego lento saben de otro modo y huelen de otra manera, emanan el olor de lo Auténtico.
¿Por qué nos hemos empeñado en caer en la mediocridad a través de las prisas?, ¿por qué no le concedemos a las cosas su espacio, su tiempo y la dedicación que se merecen?, ¿por qué a través de la prisa nos hemos empeñado en "fabricarlo" todo de manera artificial?. Y cuando digo todo, digo todo, un cuento, un proyecto, una canción, una película, la ropa, las casas, los muebles, TODO ES IGUAL y encima con altas tendencias mediocres; y esto es así sencillamente porque no damos ni concedemos espacio, para que cada una de las cosas que vamos creando y construyendo a lo largo de nuestra vida, tengan su propia esencia, su propia identidad.
Concedámonos el tiempo necesario para observar  que cada uno de nosotros somo únicos e irrepetibles, y como nosotros, el mundo que vamos construyendo, también se merece ser así. Se merece brillar con luz propia, se merece tener su propia identidad.
A mi me da cierta desazón llegar a pensar que quiza, y teniendo en cuenta que nuestro mundo tiende a ser la proyección de nosotros mismos, seamos nosotros los que tengamos miedo a brillar con luz propia, que seamos nosotrs los que tengamos miedo de ser auténticos y esto lo proyectemos a todo nuestro conjunto vital.
¿No va siendo hora de que nos paremos a pensar en todo esto y comencemos a tomarlo en serio? ¿Por qué no comenzamos a infundir Alma a nuestra propia existencia?.
Que cada uno Se responda.

El Sendero Vital...

La Vida es un Sendero largo y sinuoso que en ocasiones nos pone a prueba con el ánimo de hacernos mejores, de ser mejores.
Claro, que quizá, debiéramos primero interpretar, vislumbrar y clarificar, que es eso de ser mejores. Bajo el concepto intelectual-pragmático, propio del mundo occidental, ser mejores sería igual a ser más competitivos, más fuertes, más ricos y más poderosos, pero me temo que todo eso no nos llevaría, necesariamente, a ser mejores seres humanos, ya que ese proceso de crecimiento y desarrollo se habría enfocado solo y exclusivamente hacia el ego. No digo con esto, que no debamos observar, trabajar, y hasta si es necesario, enaltecer el ego, digo que occidente vive permanentemente  en él, sin trabajar con la misma dedicación otra parte de nuestro ser, tanto o más importante de nosotros, el Corazón.
Paradójicamente este efecto se produce del mismo modo, aún cuando nos encontramos en  eso que ha venido a llamarse “proceso de conocimiento, expansión y trascendencia del Ser”. Cuando nos adentramos en este proceso ¿Cuánto tiempo permanecemos en el ego y cuanto en el corazón?, ¿cuántas veces confundimos nuestro desarrollo personal entre ambos?, ¿Cuántas veces la verborrea dialéctica, altamente conceptual y mental no deja paso a la vivencia más profunda y sentida de ese proceso?...en el mundo occidental, demasiadas.
¿Para qué entonces nos adentramos en ese camino?, ¿de qué huimos?, ¿de qué tenemos miedo?. Hazte estas preguntas y comenzarás a vislumbrar tú Sendero Vital, pero sobre todo hazlo conectando con lo más auténtico de ti mismo. Colócate la mano en el corazón y pregúntate, ¿QUIEN SOY?.
Asusta, ¿verdad?, PUES BIENVENIDO!.

Om Mani padme hum (date un respiro)...

"Es muy bueno recitar el mantra Om mani padme hum, pero mientras lo haces, debes pensar en su significado, porque el significado de sus seis sílabas es grande y extenso. La primera, Om simboliza el cuerpo, habla y mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, habla y mente pura y exaltada de un Buddha".
"El camino lo indican las próximas cuatro sílabas. Mani, que significa "joya", simboliza los factores del método, la intención altruista de lograr la claridad de mente, compasión y amor".
"Las dos sílabas, padme, que significan "loto", simbolizan la sabiduría".
"La pureza debe ser lograda por la unidad indivisible del método y la sabiduría, simbolizada por la sílaba final hum, la cual indica la indivisibilidad".
"De esa manera las seis sílabas, om mani padme hum, significan que en la dependencia de la práctica de un camino que es la unión indivisible del método y la sabiduría, tú puedes transformar tu cuerpo, habla y mente impura al cuerpo, habla y mente pura y exaltada de un Buddha".
S.A. El Decimocuarto Dalai Lama, Tenzin Gyatzo

Las Despedidas y Love Actually...

Ayer fue un día de despedidas y de anhelos de reencuentro. Fue uno de esos días en los que el estómago se te encoge y las palabras se quedan mudas en la garganta, y lo que se hace más importante son las miradas y el latir de tu corazón.
Ayer fue uno de esos días, en los que pude comprobar en primera persona, que es totalmente cierto lo que se dice en el inicio de una de mis películas favoritas, "Love Actually". En el fondo, en los aueropuertos, se respira mucho Amor. Amor de los que llegan y reciben, y Amor de los que se van y despiden. Ayer, en un acto de observación profunda, mientras esperaba que mi hermano cogiera un avión para iniciar una nueva andadura vital, permanecí atenta al entorno cercano a las puertas de embarque,y lo que ví fue absolutamente maravilloso, abrazos, besos, miradas de complicidad, lágrimas, más abrazos...
En ese lugar llamado aeropuerto, donde lo que se supone que únicamente hay son prisas, estress y traqueteo de maletas, te encuentras con el sentimiento más poderoso e importante de la vida de todos los seres humanos, el Amor.
Allí el Amor lo invade absolutamente todo, las esperanzas y anhelos de los que se van a descubrir nuevos caminos vitales, los miedos de los que no saben que les deparará el destino y buscan refugio en una llamada o en la mano de la persona que les acompaña, la ilusión del que recibe de nuevo a un ser querido...esperanzas, anhelos, sueños, miedos, nuevos senderos y entre todos ellos un sentimiento común, el Amor.
Es cierto, el Amor está en todas partes, lo único que hay que hacer es parar, observar, conectar contigo mismo, con tu esencia más profunda, y ahí está. Y lo mejor de todo no es que esté ahí, sino que lo compartes con todo y todos los que te rodean.
El Amor está en todas partes, y merece la pena vivirlo.
Os Amo.