Cuando te caes del burro...hostión que te metes!

Bueno, la verdad es que el titulo del post de hoy me ha quedado un tanto abrupto, pero hay momentos en los que se hace necesario emplear determinado tipo de expresiones para poder transmitir aquello que has llegado a comprender de manera profunda, sostenida y certera.

Para mi hoy, ha sido uno de esos días. Cuando todo lo ves tan claro, que es necesario ponerse las gafas de sol para no deslumbrarse y que no te salgan  úlceras en las córneas. Por lo que queda demostrado que, a veces, es necesario caerse del burro y pegarse una buena leche, para llegar a la "iluminación".

Es curioso como te sientes cuando esto ocurre, en mi caso me ha dado por reír,  porque la cosas era tan obvia, tan obvia, tan obvia, que no sé como no me he permitido verlo antes, bueno sí, porque soy tozuda como un mulo. Pero lo cierto, es que cuando llega el momento, aunque a priori te quedes observando la situación como si fueras miope, después te da por reír, y reír a carcajadas además. Y sientes alivio, de ese del bueno, y respiras tan hondo que pareciera que nunca antes hubieras respirado. En ese mismo momento, lo que sientes, lo que respiras y lo que ves es Esperanza por lo nuevo por llegar y das Gracias.

En ese mismo momento, sientes como la mochila se vacía y queda dispuesta para llenarse de otras cosas, cosas nuevas, seguro que estupendas, de las que podrás aprender muchas otras cosas, y seguir creciendo de manera sostenida.

Hoy agradezco el hecho de haberme caído del burro, porque aunque el estómago se encoja, es el alma la que se EXPANDE!.





Pero qué es eso de la Trans? El mundo Transpersonal bajo la mirada de un titirepeuta

¿Qué es eso de "lo Transpersonal"?. Para ir abriendo boca os dejo en compañía de un maravilloso "Titirepeuta", así se denomina así mismo, para que comencéis a indagar si os apetece. Buen viaje y mejores sonrisas...


Cada día en la vida es hermoso

Cada día en la vida es hermoso, cada amanecer y cada atardecer marca el inicio y el fin de un nuevo día que merece y ha merecido la pena ser vivido, pase lo que pase.

Es triste observar la cantidad de estímulos que precisamos para ser felices, cuando en realidad lo único que hemos de hacer para ser felices es sonreír y mostrar nuestra sonrisa al mundo. 
Se que cuesta y que es difícil, y sé que mucha gente que vaya a leer esto no lo va a entender, pero se ha demostrado que cuando mantienes una actitud positiva y una sonrisa en tu rostro, a pesar de que los acontecimientos que te estén ocurriendo no sean agradables para tí, encararás esas dificultades con mayor fortaleza y vitalidad.

Nos quejamos la mayor parte del tiempo porque la vida no nos da lo que queremos, pero es que la vida no tiene que darnos lo que queremos, sino lo que necesitamos en cada momento, y por supuesto muchas de las veces, al no coincidir con nuestras expectativas, produce en nosotros un efecto de profunda frustración.

Expectativas, nos pasamos la vida expectantes, esperando a que algo maravilloso ocurra y mientras hacemos esto nos perdemos lo maravilloso que YA ESTÁ OCURRIENDO. La vida es sencillamente lo que es, un conjunto de fluctuaciones a lo largo y ancho de un gran océano en el que nosotros somos los pequeños barquitos, que hemos de aprender a navegar según las diferentes corrientes, calmas o tempestades que vayan aconteciendo en la travesía, lo único que tenemos que hacer es ajustar las velas según vengan los vientos. 

Llegar a considerar que un día es horrible porque sencillamente no te ha traído aquello que esperabas no es justo, el sol sale para ti todos los días y no te pide nada a cambio, piensa en eso cada vez que sientas que la vida no te ha dado lo que creías merecer.



Invictus

No olvidemos que la fuerza que nos impulsa a vivir cada día, está dentro de cada uno de nosotros. Nosotros elegimos como vivir cada uno de los acontecimientos que se van sucediendo en nuestro día a día.

En esta fría mañana de otoño, que nos invita al recogimiento y la introspección, os dejo este bello poema en el que, cada día, Nelson Mandela encontró el aliento necesario en sus 27 años de encarcelamiento...

Fuera de la noche que me cubre,
negra como el abismo polo a polo,
agradezco a cualquier dios que pudiera existir
por mi alma inconquistable.

En las feroces garras de la circunstancia
ni me he lamentado ni he gritado.
Bajo los golpes del azar
mi cabeza sangra, pero no se inclina.

Más allá de este lugar de ira y de lágrimas
es inminente el horror y la sombra,
y sin emabargo la amenaza de los años
me encuentra y me encontrará sin miedo.

No importa cuán estrecha sea la puerta,
cuan cargada de castigos sea la sentencia,
SOY EL AMO DE MI DESTINO,
SOY EL CAPITÁN DE MI ALMA.

Poema escrito en 1875 y publicado en In Hospital (Londres, 1903) por William Ernest Henley.



Cuando la calma sosiega el alma y el corazón

Sentimos a menudo que los sentidos nos desbordan, y que el mundo se nos echa encima. Que quizá estamos más nerviosos de lo habitual, o que nos invade esa sensación de que "el corazón nos sale por la boca". Maldita prisa. Cuanta desazón nos invade en ocasiones, sin saber por qué, ni para qué. 

Demandamos ese medio minuto de serenidad que nos permita sentirnos seres humanos verdaderamente vivos, en los que la vida fluya por nuestras venas con el calor de la vida acompañándonos,  sintiendo que cada aliento que damos es verdaderamente importante. 

Pero hay veces que esto no ocurre, es en esos instantes donde debemos parar y respirar hondo, mirar al frente y darnos cuenta que la vida nos espera para darnos la mano y seguir caminando; aunque parezca que nos faltan las fuerzas, las esperanzas y hasta el aliento. 

La vida está ahí para nosotros, aunque en ocasiones pensemos sentirnos abandonados por ella. Pero ella siempre espera, prepara cada instante para que sea perfecto, nos abraza y nos alienta hasta en los peores momentos, ella siempre nos escucha, nos acuna y nos ama en cada momento.

Nosotros tan solo hemos de permanecer abiertos, anhelando aquello que nos quiera ofrecer para seguir CRECIENDO.

Siente la Vida, siente el Camino, date el tiempo necesario para ello...


Muerte, autoestima y el fin de una era

Son varios los estudios que a nivel psicológico y antropológico han demostrado que a menor autoestima, mayor percepción de la muerte como amenaza y como consecuencia de ello el individuo tiende a comportarse de manera más beligerante, intransigente y amenazadora para sus semejantes.

Si a esto le sumamos varios estudios sobre "la teoría de gestión del terror" en los que se trata de averiguar las conductas del ser humano ante el reconocimiento básico de su propia muerte, a una le da por pensar y mucho.

Es indudable que un ser humano preso del miedo es más fácilmente manipulable, para que esto ocurra es imprescindible, previamente, minarle la autoestima, de este modo su sentido de impermanencia, de finito, de muerte en esencia, le corroerá las entrañas y ante estas circunstancias como si fuera un animal herido atacará, no reconociendo al otro como un igual sino como "el enemigo".

Ahora bien, si la persona se vive desde una autoestima sana y equilibrada, la percepción de la vida e incluso de la muerte (que al fin y al cabo forma parte de la primera) no se verá atenazada por el miedo, y con ello el individuo percibirá la vida con esperanza, con amor y serenidad. Todo esto dará como resultado poder vivir en armonía y de manera ecuánime con las personas que nos rodean, ahí no se perciben enemigos sino aliados.

Y en realidad, ¿a que viene todo esto?, pues viene a tenor de la gran bacanal del terror de la que todos hemos decidido participar, llevados de la mano de unos "señores" que creen gobernar el mundo y poseen la verdad absoluta sobre todas las cosas. Sí, siento comunicar que todo se acaba, no sólo la vida de los seres vivos, sino también de las estructuras, de los ciclos vitales, de las eras y de los paradigmas por más que se hayan instalado durante siglos en nuestra sociedad e inconscientes colectivos. Se acaban y hay que permitir que se acaben, hay que permitir que mueran para que nazcan otras etapas, otros momentos, otros paradigmas. Sujetarse a lo ya existente, cueste lo cueste, no lleva a ninguna parte tan sólo a tu propia destrucción y cuando se hace de manera colectiva, a la de tus propios semejantes.

Ha llegado el momento de soltar, de no tener miedo, de verse a uno mismo como lo que es, alguien fundamental en este gran entramado que es la Vida. Porque sinceramente, si no tuvieras nada que hacer aquí, si para la vida no fueras importante, sencillamente no hubieras nacido. Con lo cual valorémonos en su justa medida y démonos la importancia que tenemos, que es mucha. No tengamos miedo a vivir, porque la vida es el mejor regalo que se nos ha otorgado y desde ahí propongamos nuevas formas de vivir y de existir.
Reconozcamos la gran oportunidad que se nos está dando y que es tan sencilla como RENACER.

Bienvenido, bienvenida a tu Nueva Vida.

Los padres, esos maravillosos Seres

Nada más venir a este mundo, nos encontramos con las dos personas más generosas que nos vayamos a encontrar a lo largo de toda nuestra vida. Nuestros padres.

Serán las más generosas, independientemente de lo que ocurra a lo largo de nuestra existencia, porque esas dos personas te van a regalar lo más valioso e importante que vas a tener jamás TU PROPIA VIDA.
Ante eso no hay nada más grande, nada más valioso, ni nada más importante. Jamás podrás devolverles ese "Gran favor" que te han hecho.

Pero además, si todo ocurre dentro de cierta normalidad, esas dos personas seguirán dándose a tí de manera incondicional a lo largo de toda su vida, y después de ella también. Todas y cada una de las cosas que nuestros padres hacen por nosotros, nos dan y nos regalan lo hacen desde el más profundo y sincero Amor, ese Amor Universal e Incondicional que los padres, mejor que nadie, saben lo que es.

A mí me han tocado los mejores. Ella, mi madre. Maravillosa y gran mujer, que afortunadamente todavía comparte tiempo, espacio y corazón con todos nosotros. Capaz de entregarse sin medida y con gran humildad a quien lo necesita. Madre ante todo y orgullosa de serlo, con ganas de vivir y de que los demás vivan. Esa mujer que siempre tendrá las palabras justas para cada momento, un abrazo para reconfortar el alma y un buen puchero de caldo cuando lo que hay que reconfortar es el cuerpo.
Él, mi padre. Gran hombre, valiente y honrado, que hace ya algunas lunas partió cual Pegaso hacia las estrellas, pero que desde ellas, sigue blandiendo su espada por los suyos con honor y orgullo, arropando nuestras almas desde ese otro Plano que solo conoce la Bondad Absoluta.
Gracias a ellos dos, a su amor y su compromiso, hoy somos una pequeña gran tropa que miramos a la vida con ojos espectantes.
Gracias a ellos soy quien soy, soy lo que muestro al mundo, con orgullo de hija y un alto sentido de pertenencia a un Gran Clan. Un Clan con un valioso legado compartido y vivido que a cada uno de nosotros nos posibilita crear y generar nuestro propio legado por y para las futuras generaciones.
El Círculo de la Vida se perpetúa y crece. El Círculo de la Vida existe gracias a ellos.
Gracias Papá, Gracias Mamá...

Nuestros héroes cotidianos y el final de la cuenta atrás

Desde que somos pequeños nos muestran que los héroes son aquellos que tras un antifaz y una capa, son capaces de hacer cosas extraordinarias sin apenas esfuerzo. Sin embargo, para mí, los verdaderos héroes y heroínas son aquellas personas, aparentemente normales, que sin capa, sin red a la que caer, dando la cara y no sin dificultad, son capaces de hacer frente a la vida encarándola de la mejor de las formas posible.

El enlace de hoy se lo dedico a dos pequeños grandes héroes que han demostrado su valía, su valor y su grandeza al mundo, casi sin pestañear. Dos personitas que cada día se han levantando mostrando al mundo la mejor de sus sonrisas y regalándonos a todos sus mejores ocurrencias, con la vista puesta en el horizonte esperando a que el gran héroe que los inspira vuelva a cruzar la puerta. Y todo ello acompañado desde el silencio, la comprensión y el amor de otra gran heroína.

Estos dos pequeños seres, absolutamente maravillosos y llenos de amor, han regalado su madurez, su valentía, su sencillez y su saber estar ante las dificultades o momentos poco agradables en los que en ocasiones nos coloca la vida.

Desde sus miradas de pequeños sabios, han sabido mostrarnos la alegría de vivir y la virtud de la esperanza. Han sabido recordarnos que la vida se vive minuto a minuto, y sin perder la vista en el horizonte seguir disfrutando del momento presente sabiendo, en lo más profundo de su corazón, que ya quedaba un día menos para ver hecho realidad su sueño.

La mirada ante la vida, de estos dos pequeños grandes héroes, nos ha hecho ser algo mejores a los adultos que les hemos acompañado en esta etapa de su vida, nos han recordado la alegría de vivir, de estar y de compartir, nos han mostrado lo verdaderamente importante de la vida: sonrerir, vivir, disfrutar, ser sinceros y honestos con lo que en cada momento hemos sentido y mostrarnos que la vida es algo muy sencillo que merece ser la pena ser vivido.

Ellos dos han vivido una pequeña gran aventura en los últimos meses, una aventura que les ha enseñado quienes son en realidad, y ahora la vida, como a todos los héroes les trae un gran regalo. El final de la cuenta atrás se acerca.

Gracias Alejandro y Jorge por ser nuestros pequeños héroes. Os quiere, vuestra tía.

Quien algo esconde...iracundo se muestra

Me he permitido en los últimos tiempos, realizar una breve investigación acerca de las actitudes y comportamientos que las personas adoptan ante determinadas circunstancias. Y es curioso observar, como cuando alguien está ocultando algo, con tendencia a mentir o  a hacer caso omiso de la verdad, e incluso no actuar de manera licita y honrada hacia tu persona, su actitud es altamente reactiva con grandes contenidos iracundos.
¿Qué será lo que se esconde tras esa actitud?; quizá como decían las abuelas no tener el buche a gusto, o tener mala conciencia, o como era esta otra frase...ah! sí: quien algo teme algo debe; en fin los dichos populares están ahí para algo.

Dentro del camino del desarrollo personal, se realiza la observación de que proyectamos en otros lo que no nos gusta de nosotros mismos, y además, cuando esta proyección se formula en términos de crítica, se dice, que aquello que se está esgrimiendo habla más de uno de mismo que del otro. Lo mismo ocurre con nuestras reacciones, ¿qué esta ocurriendo, verdaderamente, cuando respondemos de manera reactiva e iracunda ante las observaciones que pueda realizar nuestro interlocutor? ¿qué tememos que se sepa? ¿que tememos que aflore, qué vea la luz ?.

Nuestro cuerpo y nuestras emociones, en ocasiones, se anticipan a nosotros mismos, mostrando aquello que queremos ocultar, y cuando más grande, importante y oscuro es aquello que deseamos que no sea descubierto, mayor es nuestra reacción ante las obervaciones recibidas.

Conversando con amigos y conocidos, hemos observado, que sobre todo en los últimos tiempos, tiempos de crisis, de dolor, de miedo profundo dentro de nuestra sociedad, este tipo de actitudes se producen sobremanera dentro del ámbito laboral; es muy curiosa esta obervación. Al menos a mí me lo parece. ¿Qué estamos haciendo?, ¿de qué, por qué y para qué nos estamos escondiendo?. Considero que estas preguntas deberían hacernos reflexionar.

Como he venido diciendo en reflexiones anteriores, vivimos actualmente tiempos algo inciertos, algo "feos", que sin duda superaremos si somos capaces de vernos los unos a los otros, si somos capaces de obervar y comprender que todos estamos en el mismo barco, y que necesitamos remar hacia la misma dirección de manera cooperativa.
Por este motivo cada vez se hace más necesario que recordemos las palabras de Bertol Brech, y que desde ahí hagamos un ejercicio de darnos cuenta y observar, cada vez que mantengamos una actitud reactiva e iracunda, por qué los estamos haciendo, qué quiere ocultar nuestra máscara en ese preciso instante. Quizá sólo entonces seamos capaces de dejar caer la "careta" que nos acompaña y mostrarnos al otro como somos, seres vulnerables que tienen miedo y necesitan del otro para salvar sus dificultades, aunque no se atrevan a decirlo...

La conciencia de lo finito o el hecho de irse a la mierda

Todo se acaba, hasta la mayor de la montañas con toda su grandeza, a medida que vaya pasando el tiempo irá desapareciendo con él. Es ley de vida, es algo normal, la vida en sí misma es perecedera y con ella todo lo que alberga.

Los ciclos de nuestra vida nos invitan a morir un poco cada día, a encontrar en esa pequeña muerte diaria el impulso para seguir viviendo, para seguir anhelando cosas importantes que vivir. Visibilizar esa parte y entender la vida como un continuo finito que nos conduce hasta la grandeza inmensa del TODO en el final de nuestros días, es la gran misión que el ser humano lleva consigo a lo largo de su vida.

Aprender a aceptar que las cosas se acaban, y con ello se deja paso a cosas nuevas, es el gran reto del ser humano en este siglo.
En los últimos tiempos he podido comprobar, que el hecho de que las cosas se acaben  y las etapas terminen, es una de las situaciones más relajantes y estimulantes que puedan llegar a ocurrirte. Porque de este modo puedes volver a empezar, puedes volver a reinventarte. Hay momentos en la vida que tienes que preguntarte, ¿en realidad, que he querido hacer toda mi vida?, ¿cual ha sido mi sueño?, ¿por qué no lo he hecho?.

Ayer estuve viendo de nuevo "El hijo de la novia", en una de las escenas el protagonista habla de su sueño, de ese sueño que quiere cumplir antes de marcharse y que sencillamente es: "irse a la mierda", así tal cual. Con esta expresión, por otro lado tan argentina, el protagonista  lo que necesitaba expresar era que estaba cansado de preocuparse y reocuparse  de todo y todos los que estaban en su vida sin dedicarse tiempo a él mismo, sin apreciar lo verdaderamente importante, sin darse cuenta de las pequeñas cosas que en realidad le harían feliz.  Con lo cual, sí, de vez en cuando todos debiéramos ocuparnos de irnos a la mierda, de dar a las cosas la importancia que tienen, de terminar con etapas ya caducas desde hace tiempo y permitirnos empezar de cero para ver que pasa.

Así pues, si en los próximos días alguien, intentando ser despectivo con nosotros, nos manda a la mierda, agradeceremos el gesto. Porque en nuestro fuero interno sabremos que tomar ese camino nos conducirá hacia el sendero de saber quienes somos y para que carajo estamos en esta vida.

Buen encuentro contigo mismo.

Be water my friend

La vida, al igual que el agua, si no se la permite fluir termina por estancarse. Y cuando se estanca, muere. Desde pequeñitos nos programan para estancarnos, para encontrar ese estado de confort que nos impide fluir y aceptar la vida tal cual es, puro cambio.
Desde que nacemos nos inculcan el miedo a los cambios, nos dicen cuales son los pasos a seguir para tener una vida segura y "acomodada". Pero la pregunta es ¿hay algo seguro en la vida?, o mejor ¿es que acaso la vida es insegura?.
A mi generación se le ha dicho cosas como: estudia una carrera para ser alguien, después hazte funcionario, ábrete un plan de pensiones en un banco, comprate una casa...y estos, eran los supuestos pasos hacia una vida madura, acomodada, confortable y "segura".
¿Podemos echar un vistazo a nuestro alrededor, por favor?....si supuestamente todo lo dicho anteriormente era lo necesario para conseguir una vida de confort y seguridad, ¿cómo es posible que ahora el mundo se esté tambaleando?.
La respuesta es sencilla, nada permanece, no hay nada seguro en esta vida, el ser humano ha de aprender a fluir con ella y en ella, adaptarse a cada una de las circunstancia que va aconteciendo en el día a día, y ser como el agua que transcurre a lo largo de un río: flexible, viva, elástica, cimbreante...de este modo danzaremos con la vida y no contra ella.

Recuerda: en el CAMBIO está la respuesta...Be water my friend.

El fin del sufrimiento

Dicen que la aparación del dolor en el ser humano es bueno. Y con dolor, estoy hablando del dolor del alma. Se dice que este dolor nos permite conocernos mejor, explorar las profundidades de nuestro ser y calmar la angustia cuando hemos observado y examinado con atención, presencia y quietud nuestra existencia.

Por otro lado, dicen, que el sufrimiento es opcional, que lo generamos nosotros mismos y que realmente instalarte en él da lugar a que no avances, ni crezcas, ni te conozcas mejor, ni te desarrolles. Que instalarte en el sufrimiento, es instalarte en la autocompasión y el estancamiento.

Sin embargo llegando al límite del sufrimiento, es cuando en ocasiones, somos capaces de dar el salto cuántico, que nos hará percibir la vida desde la aceptación, la serenidad y la esperanza.

Aquí os dejo la reflexión del Eckart Tolle, para que cada uno genere su propia visión: 

La enajenación del ser humano

Es triste comprobar, que a pesar de estar avanzando hacia una nueva etapa de apertura y crecimiento, actualmente vivimos en el momento más oscuro de la noche.

Lo que oscurece con tanta negritud este momento, es la codicia del ser humano, que bajo tintes de pánico y miedo, estrangulan cada día a la Humanidad.

La Humanidad está triste, perdida y desesperada en muchas ocasiones, sin embargo se mantiene callada y espectante, porque siente estar asistiendo a un espectáculo dantesco difícil de creer en pleno siglo XXI.

Quiero creer que estamos viviendo un momento de balanceo, en el que las fuerzas del "bien" y del "mal" se están poniendo a prueba mutuamente, con la intención de que el Ser Humano sea capaz de creer en sí mismo, y continuar caminando sin miedo alguno, creyendo fielmente en si mismo, en su potencial, su inteligencia y sobre todo en su humanidad.
Sin embargo, hasta que eso ocurra, me temo que la Humanidad entera va a tener que vivir el momento más oscuro de los últimos tiempos, con la esperanza de alcanzar la Luz en algún momento.

Hasta entonces tan solo nos queda una opción, seguir caminando, ya que si nos quedamos quietos será entonces cuando la negrura de la noche nos atrapará en sus fauces.

Reinventando realidades a lo Lorelai Gilmore

No sé como os vendrá a vosotros pero, sinceramente, a mi me viene fatal que cada dos por tres me vayan diciendo que el mundo no tiene solución, que esto va fatal, que no hay salida..bla, bla, bla...¿habéis probado en los últimos tiempos a ver un telediario entero o a escuchar las noticias por la radio?. Si nos hiciéramos caso de todo lo que dicen y lo fuéramos repitiendo como un mantra a lo largo del día, al final del mismo nos meteríamos en casa y no volveríamos a salir jamás.
No, no penséis que soy una utópica, o que no me gusta afrontar la realidad o que me pongo un velo para no verla. No. Pero con toda sinceridad no me creo en absoluto que a lo largo de las 24 horas que tiene el día, no pase absolutamente nada bueno en toooodo el mundo.

Uno de mis personajes de serie favorito, Lorelai Gilmore, en uno de los capítulos de las "Chicas Gilmore", afirma que va a realizar su propio boletín de noticias en el que sólo aparecerán buenas noticias; pues sinceramente, a lo mejor tendríamos que empezar a hacerla caso. Hace unos días comiendo con unos amigos uno de ellos esgrimió: creo que deberíamos empezar a recopilar todas la buenas iniciativas que se fueran dando por el mundo, partiendo de nuestra propia realidad, y difundirlas. ¿Por qué no?, por qué no hacer algo así, ¿para qué están entonces las redes sociales?.
Sería algo tan sencillo como ir recopilando cosas buenas que nos van pasando a lo largo del día. No hace falta que sean grandes cosas, que si las hay mejor, pero dentro de nuestro cotidiano serían cosas tan sencillas como: mi pareja me ha llamado para decirme que me quiere, o mi sobrinos me ha regalado un dibujo fantástico, un buen amigo nos ha hecho unos muffins de escándalo, nos han cedido un cachito de terreno para poder hacernos nuestro propio huerto, hoy ha salido el arcoiris...y a partir de aquí comenzar a dar la vuelta a la tortilla. Sé que lo que aquí digo puede resultar infantil, pero en ocasiones las soluciones a los problemas más grandes se encuentran en gestos bien pequeños.
De los niños tenemos mucho que aprender, y ellos saben, mejor que nadie, el mejor modo de sacarle todo el partido a la vida. Seamos de nuevo un poco niños y miremos la vida con "ojos nuevos", compartamos lo bonito, que hay mucho, y demostremos a nuestro entorno que se pueden hacer otros "informativos".
Buenas noches...y MEJOR VIDA!!.


La Luz de la motivación

Ayer escuchando la radio, concretamente Radio Nacional, escuché un cuento que me encantó. En resumidas cuentas venía a decir que muchas veces la percepción que tenemos de nuestro entorno, no es tanto lo que éste es en realidad, como lo que nosotros proyectamos hacia el mismo. Es decir, que muchas veces pensamos que el medio es hostil, y lo que verdaderamente es hostil somos nosotros mismos.
"Sé el cambio que quieras ver en el mundo", decía Ghandi, y considero que esa es una idea que deberíamos empezar a practicar en nuestro día a día.
Día tras día escuchamos y después repetimos como papagallos lo mal que está el mundo, dando una visión catastrofista del mismo, como si nada en él mereciera la pena, como si todo fuera oscuro y sin sentido. Pero ¿de verdad el mundo es así? ¿o es la imagen que nos quieren hacer "tragar" para sumirnos en el caos y el miedo y poder manipularnos más fácilmente?. El mundo no es oscuro, ni tenebroso. Hagamos la prueba...

Busquemos una imagen de motivación, pongamos ante nosotros aquello que nos haga feliz, aquello que nos haga sentirnos serenos y vivos, observemos esa imagen. ¿Qué sentimos? ¿Qué sensaciones nos produce?, quedémonos con esa imagen y respirémosla. Permenezcamos ahí unos instantes...
Después propongámonos durante una semana, no ver ni escuchar informativos, ni leer periódicos, nada..tan solo escucharemos y veremos programas culturales, películas y leeremos aquellos libros que hace tiempo tenemos pendientes, pasearemos, meditaremos y pasaremos más tiempo con las personas que nos importan...¿qué ha ocurrido durante ese tiempo?, ¿Qué te parece el mundo ahora?, ¿distinto verdad?.
Permítete crear un presente apasionante y motivador, un día a día que merezca ser vivido. Es Posible y puedes hacerlo, con ello, estoy segura, de que entre todos y todas construiremos una realidad muy diferente a la que quieren "vendernos".
Atrévete a alimentar cada día la pasión y la ilusión por vivir.
Buena semana!!.

Como meditar en un minuto.

Aquí os dejo un regalito, que tan solo os llevará un minuto...feliz día!.

Cuando no tengas nada que decir...mejor cállate.

Puede que otras cosas no nos gusten tanto como el hecho de dar constantemente nuestra opinión de todo, aunque no tengamos un criterio elaborado acerca del tema que se esté tratando, el caso es no parar de hablar, el caso es, simplemente, no parar...

Vivimos instalados en un continuo "cuchicheo mental", nuestra mente no para ni un solo segundo, y por ende nuestra boca tampoco, verborrea incesante basada muchas veces en conceptos banales altamente intelectualizados que no conducen a otro sitio que no sea el desarrollo y crecimiento desmesurado de nuestro Ego. No paramos de parlotear, bla, bla, bla....por qué no probamos a callarnos un ratito, nada, un nanosegundo, el mundo se ve de otra manera, ¿verdad?.
Se habla sin parar en todos sitios, en el trabajo, en la familia, entre los amigos, hasta en los lugares de reflexión, encuentro y discernimiento no paramos de hablar, bla, bla bla...y de paso también nuestra maravillosa mente lo va acompañando pensando esto, y lo otro y lo de demás allá, y por supuesto ambos actos, el de pensar y el de hablar, no paran de retroalimentarse y de este modo entramos en un círculo vicioso que no cesa nunca.
Pero páralo, permítete pararlo, no abras la boca a menos que tengas algo verdaderamente importante que decir, si no es así, permanece en silencio, ese es uno de lo grandes favores que puedes llegar a hacer a la Humanidad entera. Ya que lo que sale por tu boca y es pensado por tu mente construye realidades, con lo cual si verdaderamente no tienes nada productivo y constructivo que aportar, permanece en silencio y permite que sea él, el silencio,el que cree algo..Paz y Armonía dentro de ti mismo y por proyección hacia tu entorno inmediato.
Calla y escúchate...

"Cuando me amé de verdad" Charles Chaplin

Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta, y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia, y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… Autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a aceptar todo lo que acontece, y que contribuye a mi crecimiento. Hoy eso se llama… Madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento, o la persona no está preparada, inclusive yo mismo. Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas, situaciones y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo. Hoy se llama… Amor Propio.
Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero, y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón, y así erré menos veces. Hoy descubrí que eso es… Humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedarme reviviendo el pasado, y preocupándome por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… Plenitud.

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene una gran y valioso aliado. Todo eso es… Saber Vivir.

No debemos tener miedo de afrontarnos, de hecho hasta los planetas chocan, y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas .

La resistencia al CAMBIO

Es curioso comprobar como el ser humano se resiste a aquello, que en realidad, se da de forma natural, expontánea y perenne...EL CAMBIO. Puede que de otras cosas no esté segura, pero de que el cambio existe, y es consustancial a la vida misma, sí. Nada permanece del mismo modo y manera, ni tan sólo un nanosegundo. Sin embargo en la esencia egoica y egoista de nuestra existencia, nos resistimos a él como a la propia muerte, otra a la que por cierto no deberíamos tener tanto miedo, ni salir corriendo cada vez que se la menciona, pero de esto ya hablaré otro día.
Decía que nos resistimos al cambio, una y otra vez, sin darnos cuenta de que es en esa resistencia, y no el cambio mismo, donde encontramos los impedimentos para nuestra propia evolución. Tendemos a confundir cambio con caos, confusión, pérdida, cuando es precisamente la actitud de resistencia que adoptamos ante el cambio, lo que nos impide caminar con fluidez a lo largo de la vida.
Y es curioso comprobar también, que en esa misma resistencia al cambio, tendemos a repetir las cosas de la misma manera que lo hemos hecho siempre, de una forma insistentemente irracional, sin permitirnos ver otras ventanas que se abren ante nosotros y que nos permitirían tomar aire fresco y renovarnos ante el mundo.
Y así, obcecados en hacer las mismas cosas una y otra vez, del mismo modo, con la misma perspectiva somos nosotros mismos los que nos encerramos en dogmas, actitudes, comportamientos, visiones y pensamientos caducos.
Sí, es cierto, el cambio cuesta, pero es algo natural y como tal tenemos que sentirlo y asentirlo en nuestras vidas.
Ábrete a lo consustancial de nuestra existencia, a aquello que nos permite morir y renacer una y ota vez, a aquello que realmente nos hace vivir y sentir que vivimos. Abrete a la IMPERMANENCIA.
Decía Ghandi: "Sé el cambio que quieras ver en el mundo"; por lo tanto si quieres que tu vida fluya, fluye con ella, cambia con ella, se ella misma. Abre la ventana y respira aire fresco...

Decir Sí a la Vida

Hay que decir Sí a la vida, en el asentimiento está el Camino hacia la Serenidad.
Esta es la frase que he construido, y utilizo casi a modo de mantra, desde que comencé un nuevo curso acerca de Intervenciones Sistémicas. Es curioso lo que aprendes de ti mismo y de tu propio mundo, cuando te concedes el tiempo necesario para observar.
Decía que hace una semana descubrí eso del Asentimiento. En principio es un descubrimiento duro, ya que el asentimiento lleva consigo el hecho de decir SÍ a TODO lo que ocurra en tu vida, sin excepción, sea lo que sea "bueno" o "malo". Caray! piensas, como voy a decir que sí a una enfermedad o a una pérdida dolorosa, pero que soy humana no un dios.
Sin embargo, cuando adoptas la "posición" del Asentimiento, tu visión de la vida cambia. Todo está bien tal cual es, todo es perfecto, la vida es perfecta, porque incluso aquello que te provoca inicialmente más dolor, al final, te conduce hacia donde tienes que ir, te coloca en el lugar que tienes que ocupar.
Ahora que me detengo a observar esto, me doy cuenta de que es verdad. Cada una de las cosas que me han ido pasando a lo largo de la vida ha sido por algo, no hay cabos sueltos, todo es perfecto tal cual es.
Y a este nuevo paradigma, se le añade algo más, nada dura y permanece eternamente, todo pasa, todo cambia, todo evoluciona.
Sí, es cierto, hay que decir Sí a la Vida, porque la Vida es lo más gande que nos han regalado.

Lo más sencillo es un abrazo

Hoy, casualidades de la vida, me ha llegado esto al correo, y me ha parecido uno de los vídeos más bonitos y conmovedores que he conocido.
Por mi parte poco más puedo añadir, tan solo reafirmarme en que, en lo sencillo, está la respuesta.
Disfrutad.
Os envío un cálido y profundo abrazo...desde el alma.

La Maldición de lo Auténtico

¿Por qué todo lo auténtico se va perdiendo por el camino?.
En los último tiempos son demasiadas las veces, que observo y me doy cuenta, la facilidad con la que perdemos y dejamos atrás lo verdaderamente auténtico. Con que facilidad somos capaces de crear cosas realmente auténticas con esencia y espíritu propio, y con la misma facilidad dejarnos llevar por la inercia y de repente perder la autenticidad de lo que hemos creado.
Demasiadas son la veces, y los momentos, en los que me doy cuenta como gran parte, de lo que yo pensaba que era mi mundo, se va derrumbando poco a poco; de como todo aquello en lo que creía se va derrumbando como un castillo de naipes, ¿qué es lo que no he visto?, ¿qué es lo que he dejado pasar?…
Quizá me he dejado llevar demasiado por las creencias y no he visto lo que verdaderamente había de verdad, puede ser.
Pero la pregunta que se ha instalado dentro de mí en los últimos tiempos es: ¿qué es lo que nos lleva a los seres humanos a perder la autenticidad de lo que creamos?.
¿Por qué cuando hemos creado algo por lo que merece la pena trabajar, de repente nos inunda la vena de expansión y lo hacemos bajo un modelo desarrollista, cuantitativo, insostenible y difícilmente sustentable? .
Quizá estoy en crisis, como el mundo, pero últimamente con demasiada frecuencia me doy cuenta de que ya no me importan aquellas cosas en las que he intentado consolidar e instalar mi vida. A lo mejor he estado ciega, pero de algún modo me abruma el hecho de que, cada vez con más frecuencia, siento que he errado el tiro. Quizá haya pasado demasiado tiempo luchando en lugar de trabajando, quizá haya perdido demasiado tiempo imaginando en lugar de construyendo, quizá ha llegado el momento de que ponga en práctica lo me dijo mi tío Vidal: sobrina cuando caes al río déjate llevar por la corriente, porque cuando nadas contra corriente terminas ahogándote, pero cuando fluyes con el río, al final, encuentras el tronco que te lleva a la orilla.
Tan solo espero que llegue pronto el tronco que me lleve a la orilla y comenzar a construir ese lugar, que ahora, a las puertas de mi madurez, cada vez voy necesitando más.
Todo guerrero necesita su descanso, y para mí ya ha llegado el momento de hacerlo. Ha llegado el momento de sentir, de disfrutar, en definitiva ha llegado el momento de reinventarse.

Respira...

Enciende una vela, ponte cómod@, cierra los ojos, respira lenta y profundamente ahora abre los ojos y exhala el aire lentamente sobre la llama de la vela, lo ves…eso es la vida.
Vivimos tan inmersos en nuestro quehacer diario, que ni siquiera nos damos cuenta de lo  evidente, que no por serlo deja de ser importante. De hecho, respirar es de lo más evidente y cotidiano, sin embargo si un día dejamos de hacerlo, sencillamente dejamos de existir.
¿Por qué nos hemos empeñado en no hacer caso a lo “pequeño”, a lo evidente, a lo cotidiano?. Sólo nos damos cuenta de lo que tenemos o compartimos cuando estamos a punto de perderlo o ya lo hemos hecho. ¿De qué pasta estamos hecho los seres humanos?. Generación tras generación, los más ancianos del lugar siempre nos dicen eso de: aprecia lo pequeño, aprecia lo importante de la sencillez, de lo cotidiano,…no nos entra en la cabeza.
Decía antes, hablando de lo sencillo y cotidiano pero esencial, que si un día dejamos de hacer algo tan cotidiano y evidente como respirar, dejamos de existir y esto enlaza con la siguiente pregunta ¿qué es lo que nos hace realmente existir, tener identidad, ser especial?, ¿qué es lo que nos hace respirar?...
Un día, cuando yo era pequeña, andaba ofuscada preparándome para un examen, por allí estaba mi abuelo y me preguntó por qué estaba tan nerviosa, le dije que para mí era importante estudiar y sacar buenas notas para conseguir muchos títulos, ser mejor y ser muy importante, a lo que mi abuelo me respondió  que obtener muchos títulos no iba a lograr que yo fuera mejor, que de lo que tenía que ocuparme, sencillamente, era de ser mejor persona y eso no me lo iba a proporcionar ningún título. En ese momento no entendí lo que me dijo mi abuelo, sin embargo hoy a mis 36 años lo entiendo perfectamente, que lástima que ya no pueda compartir esto con el abuelo…
¿Y qué tiene que ver todo esto con el respirar?...mira a tu alrededor, mira hacia ti mism@, ¿qué ves? ¿Qué es lo que te hace respirar?, ¿qué es lo que te hace inhalar lenta y profundamente haciendo que te sientas segur@, agusto, ser tú mism@?. ESO eres tú, eso es lo verdaderamente importante, eso es la Vida misma. Respira lenta y profundamente, ponte el abrigo, sal a la calle y VIVE!.

Las Prisas no son buenas consejeras

Decía mi abuela, que las prisas no eran buenas consejeras, y en mi caso añadaría también, que las prisas tampoco son buenas hacedoras, de nada.
Sin embargo estamos embarcados en un mundo donde todo se hace deprisa, rápido, sin parar a pensar y sin reflexión alguna.
Hacemos todo como si fueran "churros", ya no le ponemos alma a las cosas, no le damos ni su espacio ni su tiempo. Mi madre siempre dice que un buen cocido se hace a fuego lento, y es cierto, las cosas a fuego lento saben de otro modo y huelen de otra manera, emanan el olor de lo Auténtico.
¿Por qué nos hemos empeñado en caer en la mediocridad a través de las prisas?, ¿por qué no le concedemos a las cosas su espacio, su tiempo y la dedicación que se merecen?, ¿por qué a través de la prisa nos hemos empeñado en "fabricarlo" todo de manera artificial?. Y cuando digo todo, digo todo, un cuento, un proyecto, una canción, una película, la ropa, las casas, los muebles, TODO ES IGUAL y encima con altas tendencias mediocres; y esto es así sencillamente porque no damos ni concedemos espacio, para que cada una de las cosas que vamos creando y construyendo a lo largo de nuestra vida, tengan su propia esencia, su propia identidad.
Concedámonos el tiempo necesario para observar  que cada uno de nosotros somo únicos e irrepetibles, y como nosotros, el mundo que vamos construyendo, también se merece ser así. Se merece brillar con luz propia, se merece tener su propia identidad.
A mi me da cierta desazón llegar a pensar que quiza, y teniendo en cuenta que nuestro mundo tiende a ser la proyección de nosotros mismos, seamos nosotros los que tengamos miedo a brillar con luz propia, que seamos nosotrs los que tengamos miedo de ser auténticos y esto lo proyectemos a todo nuestro conjunto vital.
¿No va siendo hora de que nos paremos a pensar en todo esto y comencemos a tomarlo en serio? ¿Por qué no comenzamos a infundir Alma a nuestra propia existencia?.
Que cada uno Se responda.

El Sendero Vital...

La Vida es un Sendero largo y sinuoso que en ocasiones nos pone a prueba con el ánimo de hacernos mejores, de ser mejores.
Claro, que quizá, debiéramos primero interpretar, vislumbrar y clarificar, que es eso de ser mejores. Bajo el concepto intelectual-pragmático, propio del mundo occidental, ser mejores sería igual a ser más competitivos, más fuertes, más ricos y más poderosos, pero me temo que todo eso no nos llevaría, necesariamente, a ser mejores seres humanos, ya que ese proceso de crecimiento y desarrollo se habría enfocado solo y exclusivamente hacia el ego. No digo con esto, que no debamos observar, trabajar, y hasta si es necesario, enaltecer el ego, digo que occidente vive permanentemente  en él, sin trabajar con la misma dedicación otra parte de nuestro ser, tanto o más importante de nosotros, el Corazón.
Paradójicamente este efecto se produce del mismo modo, aún cuando nos encontramos en  eso que ha venido a llamarse “proceso de conocimiento, expansión y trascendencia del Ser”. Cuando nos adentramos en este proceso ¿Cuánto tiempo permanecemos en el ego y cuanto en el corazón?, ¿cuántas veces confundimos nuestro desarrollo personal entre ambos?, ¿Cuántas veces la verborrea dialéctica, altamente conceptual y mental no deja paso a la vivencia más profunda y sentida de ese proceso?...en el mundo occidental, demasiadas.
¿Para qué entonces nos adentramos en ese camino?, ¿de qué huimos?, ¿de qué tenemos miedo?. Hazte estas preguntas y comenzarás a vislumbrar tú Sendero Vital, pero sobre todo hazlo conectando con lo más auténtico de ti mismo. Colócate la mano en el corazón y pregúntate, ¿QUIEN SOY?.
Asusta, ¿verdad?, PUES BIENVENIDO!.

Om Mani padme hum (date un respiro)...

"Es muy bueno recitar el mantra Om mani padme hum, pero mientras lo haces, debes pensar en su significado, porque el significado de sus seis sílabas es grande y extenso. La primera, Om simboliza el cuerpo, habla y mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, habla y mente pura y exaltada de un Buddha".
"El camino lo indican las próximas cuatro sílabas. Mani, que significa "joya", simboliza los factores del método, la intención altruista de lograr la claridad de mente, compasión y amor".
"Las dos sílabas, padme, que significan "loto", simbolizan la sabiduría".
"La pureza debe ser lograda por la unidad indivisible del método y la sabiduría, simbolizada por la sílaba final hum, la cual indica la indivisibilidad".
"De esa manera las seis sílabas, om mani padme hum, significan que en la dependencia de la práctica de un camino que es la unión indivisible del método y la sabiduría, tú puedes transformar tu cuerpo, habla y mente impura al cuerpo, habla y mente pura y exaltada de un Buddha".
S.A. El Decimocuarto Dalai Lama, Tenzin Gyatzo

Las Despedidas y Love Actually...

Ayer fue un día de despedidas y de anhelos de reencuentro. Fue uno de esos días en los que el estómago se te encoge y las palabras se quedan mudas en la garganta, y lo que se hace más importante son las miradas y el latir de tu corazón.
Ayer fue uno de esos días, en los que pude comprobar en primera persona, que es totalmente cierto lo que se dice en el inicio de una de mis películas favoritas, "Love Actually". En el fondo, en los aueropuertos, se respira mucho Amor. Amor de los que llegan y reciben, y Amor de los que se van y despiden. Ayer, en un acto de observación profunda, mientras esperaba que mi hermano cogiera un avión para iniciar una nueva andadura vital, permanecí atenta al entorno cercano a las puertas de embarque,y lo que ví fue absolutamente maravilloso, abrazos, besos, miradas de complicidad, lágrimas, más abrazos...
En ese lugar llamado aeropuerto, donde lo que se supone que únicamente hay son prisas, estress y traqueteo de maletas, te encuentras con el sentimiento más poderoso e importante de la vida de todos los seres humanos, el Amor.
Allí el Amor lo invade absolutamente todo, las esperanzas y anhelos de los que se van a descubrir nuevos caminos vitales, los miedos de los que no saben que les deparará el destino y buscan refugio en una llamada o en la mano de la persona que les acompaña, la ilusión del que recibe de nuevo a un ser querido...esperanzas, anhelos, sueños, miedos, nuevos senderos y entre todos ellos un sentimiento común, el Amor.
Es cierto, el Amor está en todas partes, lo único que hay que hacer es parar, observar, conectar contigo mismo, con tu esencia más profunda, y ahí está. Y lo mejor de todo no es que esté ahí, sino que lo compartes con todo y todos los que te rodean.
El Amor está en todas partes, y merece la pena vivirlo.
Os Amo.