Aquí no pasa nada

¿De verdad?
Hace ya algunas lunas que me vengo cuestionando esto de la "naturaleza humana". Cada día que pasa, la Humanidad no deja de sorprenderme, y sinceramente no sé como tomarme este "descubrimiento" de mi todavía ASOMBRO, ante la actitud de la Humanidad frente a determinadas circunstancias de la vida.
Hace tiempo que dejé de creer en eso de las "revoluciones", en eso de los cambios drástricos y "construcciones" de nuevos mundos, porque no nos engañemos, mundos hay muchos, y están todos en este.
Lo que verdaderamente tendríamos que descubrir es que Mundo, de todos esos que son posibles y ya existen, queremos empezar a compartir.
Digo que no deja de sorprenderme la Naturaleza Humana, porque hoy en día están pasando muchas cosas, cosas verdaderamente importantes, "cosas" que no deberían dejarnos indiferentes y que sin embargo, ante ellas, permanecemos impasibles, como anestesiados, como si la cosa no fuera con nosotros. Hoy día, más que nunca, me acuerdo de los versos de Bertolt Brecht: (...) luego vinieron a por mí, pero para entonces,ya no quedaba nadie que dijera nada.
¿De verdad no pasa nada?, ¿de verdad, no NOS pasa nada?, ¿de verdad no vamos a HACER, nada?.
Decía antes, que ya no creo en las "revoluciones", ni en los cambios dástricos, pero indudablemente tampoco considero que la pasividad y el pasotismo sea el camino para lograr el Cambio. Aristóteles decía que el Camino hacia Verdad se encontraba en el JUSTO MEDIO; y por tanto quizá, tal vez, sería oportuno que empezaramos a cuestionarnos algunas de esas cosas, que hasta la fecha nos hacen quedarnos impasibles.
¿Cúal es el Camino?, quizá podría ser el de darnos cuenta y hacernos conscientes, de que detrás de cada una de las historias que nos cuentan a diario, lo que hay detrás son personas, seres humanos que precisan del apoyo y comprensión de otros seres humanos para continuar caminando.
Por eso, es muy importante, que no olvidemos el hecho de que podemos cambiar los versos de Bertolt Brecht y decir: un día vinieron a por mí, y fue entonces cuando una masa ingente de personas ME TENDIERON SU MANO...